Cada hora del hombre es un lugar vivo de nuestra existencia que ocurre una sola vez, irremplazable para siempre. Aquí reside la tensión de la vida, su grandeza, la posibilidad de que la inasible fugacidad del tiempo se colme de instantes absolutos, de modo que, al mirar hacia atrás, el largo trayecto se nos aparece como el desgranarse de días sagrados, inscriptos en tiempos o en épocas diferentes.

ERNESTO SÁBATO. (La resistencia).

1 comentario:

  1. Es algo que mientras vivimos jamás pensamos. Pero es real.
    Y llega el día en que partimos dejando todo atrás...

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