Ser valiente


Despiertame, señor, si me duermo acostado en mis dudas, cobijado con la distracción; buscame, si me extravio en el laberinto de las calles, por entre los rascacielos de las cosas inutiles.
Jamas permitas que mi corazón se doble ante el violento oleaje de la mayoria.

Que yo mantenga alta mi frente orgulloso de ser tu servidor.

COMENZARON A CABECEAR Y SE DURMIERON MATEO 25,1 SS MATEO 26,36 SS SALMO 13 Colaboración de Jorge Enrique López.

No hay comentarios:

Publicar un comentario