La fatiga tiene remedio


Cuando levantarte cada día te supone una tortura,¡es necesario que sepas decir basta! ¿Cuáles son los verdaderos motivos de este cansancio que te impide poner un pie delante del otro? Aquí te presentamos algunos consejos para reconciliarte con tu despertar.



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Te sientes agotada, extenuada. ¡No te encuentras así por casualidad! Nuestro cuerpo es una máquina bien engrasada que rápidamente nos pasa factura por nuestras pequeñas negligencias. Porque levantarse con la esperanza de volverse a acostar no es vida, aquí te presentamos un breve análisis…

¿Por qué estás cansada?
Para comprender el origen de tu hastío permanente, intenta hacer un pequeño análisis de tus costumbres cotidianas. Ahí encontrarás un primer banco de acusados: el sueño. No es sorprendente que un mal dormir cansa. Dar vueltas en la cama y despertarse continuamente por la noche sólo puede empeorar el despertar por la mañana. Segundo culpable: el estrés. Cuando las preocupaciones del trabajo, de los niños o de la familia suelen mezclarse, se produce una catástrofe. Si a esto le sumamos una serie de carencias alimenticias y además tu tono muscular deja mucho que desear, ¡el cansancio llegará sin avisar!

Estar activo también está relacionado con la comida. Es necesario que comas de todo para que no te falte de nada… el cansancio es un preámbulo, un aviso que nos da nuestro cuerpo.

Empezar de nuevo
Cuando el organismo no sigue tu ritmo, debes adaptarte. Una verdadera solución: recuperar el equilibro. Todo está enlazado. Renovar tus hábitos con una alimentación rica y variada te permitirá paliar algunas carencias que te acechan (vitaminas, hierro, sales minerales…). Para encontrar el tiempo de descansar, basta con saber organizarse. Rediseña la frontera salvadora que separa el trabajo de tu vida personal y acepta de una vez por todas que no puedes hacerlo todo. Para esto, ¡aprende a decir que no! Cuando hayas aplicado esto en tu vida cotidiana, al fin tendrás la posibilidad de recuperar el sueño, un sueño profundo que te ayudará a descansar.

¡Acaba con el cansancio!
Evidentemente, existen remedios para tratar de forma rápida el cansancio y poder acabar el día. Un café bien cargado es, sin duda alguna, el gesto más común para combatir el cansancio.

Sin embargo, no te permitirá recuperar la energía durante mucho tiempo. Puedes optar por una cura de vitamina C o cócteles de vitaminas y oligoelementos.

Tomar vitaminas, oligoelementos, ácidos de amina y sales minerales es eficaz. Pero no te conformes con un comprimido de vez en cuando, habitúate a tomar estos comprimidos durante un largo periodo de tiempo.

Sea cual sea el caso, el cansancio es un indicio que te indica algo peligroso que no debes desatender. Si persiste, consulta a tu médico de cabecera. Te recomendará que te hagas unos análisis y una revisión para encontrar el origen y, sobre todo, para poner fin a tu fatiga.

M. Brossoni

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