El bruxismo en 10 preguntas


El bruxismo –que se manifiesta en los casos en los que rechinamos o apretamos los dientes –, principalmente nocturno, afecta a más o menos el 70% de la población adulta española, pero aún sigue planteando muchos interrogantes, en particular por lo que se refiere al origen y las causas del mismo.
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El bruxismo en 10 preguntas
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Aunque la mayoría de las personas con problemas de bruxismo presentan los mismos síntomas (molestias en mejillas, mandíbulas, sienes y delante de las orejas al despertar; desgaste acelerado de la superficie de los dientes...), casi todos los factores que causan desgaste excesivo de los dientes, aparte del bruxismo (como el conjunto de erosiones ácidas: sodas, cítricos, vómitos...), pueden inducir errores en el diagnóstico de los pacientes afectados. Entendamos mejor el bruxismo... en 10 preguntas, con el Dr. Christophe Lequart, cirujano dentista, portavoz de la Unión francesa por la Salud Bucodental (UFSBD) y la Dra. Rachel Chau, cirujana dentista.

¿Qué es el bruxismo?

Existen dos tipos de bruxismo: uno se presenta cuando se rechinan los dientes inferiores y superiores de forma inconsciente; y el otro cuando apretamos continuamente las mandíbulas, es decir, contraemos los músculos que participan en la masticación, pero, por ejemplo, fuera de las horas de la comida (lo que se denomina actividad parafuncional).

¿Cuáles son las causas?

Las causas del bruxismo no se conocen en profundidad. No obstante, los individuos bruxómanos suelen presentar síntomas de estrés. Se distinguen dos grandes causas de bruxismo: una por alteración de la oclusión dental y otra derivada de una manifestación psicosomática.

¿Cómo se diagnostica?

A falta de alguien que esté presente durante las horas de sueño para oír el rechinamiento de los dientes, que suele ser más o menos ruidoso, el diagnóstico se realiza al comprobar el desgaste acelerado de los dientes durante una visita al dentista. Los dientes pueden sufrir un desgaste importarte como consecuencia de la presión ejercida por las mandíbulas durante el sueño, que es mucho más importante que la que se ejerce cuando nos encontramos en estado de vigilia. El desgaste puede acarrear daños considerables en los dientes y las prótesis dentales. Los sujetos bruxómanos suelen presentar dolores faciales, en particular en las mandíbulas.

¿Cómo prevenir el bruxismo?

El bruxismo, sobre todo el nocturno, se manifiesta generalmente antes de la fase de sueño paradójico o REM y se produce de forma inconsciente, así que, no se puede controlar.

¿Solo se manifiesta por la noche?

En la mayoría de los casos el bruxismo es nocturno (80% de los bruxómanos) y, en general, los bruxómanos (salvo los que están en coma o padecen una enfermedad neurológica particular) no rechinan los dientes durante el día. Sin embargo, hay pacientes que, durante el día, realizan ciertas actividades parafuncionales (cualquier función distinta de la masticación, deglución o fonación) con los dientes, lo que produce un desgaste más o menos considerable. Hoy en día, se considera que los pacientes bruxómanos y los pacientes parafuncionales de día no se incluyen en las mismas clasificaciones nosológicas. Se necesitan más estudios para determinar las diferencias.

¿Existe tratamiento para el bruxismo?

El bruxismo en sí mismo no tiene tratamiento. Se tratan las consecuencias, y en ciertos casos, se pueden prevenir los daños. Pero si se confirman algunos estudios sobre el sueño, es posible que aparezcan medicamentos que actúen sobre los neurotransmisores para limitar los episodios de rechinamiento y, en consecuencia, el desgaste. Si el desgaste dental está muy avanzado (aparición de problemas infecciosos o estéticos), pasamos al ámbito de la reconstrucción mediante prótesis fijas. Este tipo de tratamiento no está cubierto por la Seguridad Social. También se pueden reducir o prevenir los efectos del rechinamiento (en los dientes o en la prótesis) con unas férulas de descarga (también conocidas como placas oclusales) que protegen las arcadas dentales. En ciertos casos, se puede recurrir a la toxina botulínica para aliviar las tensiones de los músculos de la masticación.

¿Existe un «perfil tipo» de bruxómano?

Durante mucho tiempo se ha creído que el bruxismo se debía a un «perfil psicológico» de estrés. En tales casos, sesiones de relajación y un trabajo psicoterapéutico suelen resultar beneficiosos para el sujeto bruxómano. Pero, a día de hoy, no contamos con ningún dato que pueda confirmar dicho perfil. Aunque es verdad que las situaciones de estrés provocan una contracción de las mandíbulas, no es lo mismo apretar que rechinar. Nos encontramos ante fenómenos diferentes y, a falta de verificación científica, podría resultar peligroso categorizar los individuos «en riesgo».

¿Es el bruxismo crónico?

No necesariamente. El bruxismo puede presentarse de forma temporal y episódica.

¿Puede afectar a los niños?

Sí, es muy frecuente encontrar dientes de leche completamente fracturados como consecuencia del bruxismo.

¿Cuáles son los riesgos para la salud bucodental y la salud en general?

Los principales riesgos son desgaste, retracción de las encías, e incluso fracturas en los dientes; pérdida de tejidos dentales (esmalte, dentina y pulpa); y dolores en las articulaciones y los músculos. Además de las dificultades para masticar y los riesgos de infección de los dientes más afectados, tampoco se pueden pasar por alto las graves consecuencias del bruxismo desde el punto de vista de la estética del rostro y la sonrisa. El bruxismo también puede acarrear hipersensibilidad al frío y al calor; alteraciones en las encías y las articulaciones temporomandibulares; así como cefaleas y dolores cervicales.
A. F. Gaspar-Lolliot

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