Dolencias asociadas al trabajo


A menudo aparecen algunos desarreglos de salud directamente relacionados con el tipo de trabajo que se realiza e incluso sencillamente por el simple hecho de llevar una vida muy ajetreada intentando compaginar el trabajo y la vida familiar. Las dolencias más habituales son las indicadas a continuación.
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Varices

Dolencias asociadas al trabajo
© Thinkstock
Las varices son un problema común que afecta principalmente a mujeres entre los 30 y los 60 años. Las varices son venas agrandadas y retorcidas cuyas válvulas no funcionan correctamente. Como causas principales de las varices se encuentra el embarazo y la tromboflebitis (inflamación de una vena por la formación un trombo o coágulo sanguíneo).
El útero aumentado de tamaño durante el embarazo incrementa la presión dentro del abdomen dificultando el retorno de la sangre venosa hacia el corazón. El embarazo, pues, aumenta las posibilidades de padecer varices y agrava las mismas.

Otra causa importante del desarrollo de las varices es realizar un trabajo sedentario.
Así, dependientas u oficinistas son profesionales con un factor de riesgo muy alto a sufrir esta dolencia.

Medidas para prevenir las varices

Las varices tienden a empeorar con el tiempo. Sin embargo, se pueden adoptar una serie de medidas para mejorar la circulación sanguínea y disminuir la progresión de la variz:
Siempre que sea posible, descansar con las piernas en alto.
  • Evitar estar mucho tiempo de pie o sentada.
  • No cruzar las piernas al sentarse.
  • Practicar ejercicio de forma regular.
  • En verano, caminar descalzo por la arena de la playa o sobre hierba húmeda a primeras horas del día o últimas de la tarde.
  • No ducharse con agua muy caliente ni exponerse directamente al sol.
  • Evitar vestir prendas muy apretadas y no llevar tacones altos.
  • Seguir una dieta equilibrada, rica en fibra y escasa en grasas y beber agua.
  • Usar medias elásticas de compresión.

Alergias

La persona alérgica muestra una sensibilidad excesiva frente a una sustancia (alérgeno) que, por lo general, suele ser bien tolerada y que no es dañina. La incidencia actual de las enfermedades alérgicas va en aumento.
Trabajar en unas condiciones ambientales determinadas, como las resultantes del aire acondicionado o las calefacciones, o manipular cada día ciertos productos o inhalar algunos
gases en el puesto de trabajo, son causas frecuentes del desarrollo de algunas alergias.

Problemas de espalda y columna

El dolor de espalda es una de las consultas que con mayor frecuencia se hacen al personal médico. Muchas amas de casa suelen sufrir problemas de columna, casi siempre relacionados con el hecho de tener que levantar pesos muy a menudo. Cuidar de una persona enferma, mayor o impedida, o cargar cada día con la cesta de la compra son factores que conducen a este tipo de problemas. También trabajar todo el día frente a un ordenador o forzando el cuerpo a mantener una posición inadecuada, como el caso de planchadoras, cocineras o cosedoras, puede provocar este desarreglo tan generalizado.
A continuación se detallan los problemas de columna más habituales.
  • Contractura muscular
    La causa más común del dolor de espalda es la contractura muscular a consecuencia, sobre todo, de adoptar malas posturas al dormir, al sentarse y al trabajar.
  • Osteoporosis y artrosis
    Otra causa habitual de problemas de columna en la mujer posmenopáusica es la osteoporosis. El hueso osteoporótico se vuelve frágil y es susceptible a fracturarse. Con el paso de los años, puede desarrollarse una artrosis en las articulaciones de la columna vertebral, que se manifiesta en forma de dolor, rigidez y deformidad.
  • Hernia discal
    La hernia discal consiste en la salida total o parcial del tejido blando que forma el disco intervertebral que se encuentra entre dos vértebras y que tiene la función de amortiguación. La hernia discal puede causar un intenso dolor en la zona lumbar que puede afectar incluso a las piernas –lo que se denomina ciática– y que se agrava con el movimiento.
  • Espondilitis anquilosante y metástasis óseas
    El dolor de espalda propio de la espondilitis anquilosante se asocia además a rigidez, típicamente por la mañana. Por el contrario, el dolor de espalda de origen canceroso, es decir, como síntoma de una metástasis ósea, suele ser persistente.

Estrés, ansiedad y fatiga

El estrés no es una enfermedad sino que, normalmente, forma parte de la vida de toda persona. El estrés en sí no es bueno ni malo, pero algunas reacciones frente al estrés son indeseables, como la ansiedad.
Los trabajos de responsabilidad o que requieren mucha concentración suelen presentar cuadros de estrés alarmantes, aunque a menudo el hecho de intentar hacerse cargo de las responsabilidades domésticas y, a la vez, cumplir bien con el trabajo suele conducir también a situaciones de estrés bastante extremas.

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