BIOGRAFÍA DE ANDRÉS CALAMARO


Cuando Andrés cumplió ocho años pidió de regalo un acordeón, y más tarde un tambor (después de golpear los parches en casa de unos vecinos en el casco antiguo de [Buenos Aires] en el barrio antiguo de once. Sin embargo, con el tiempo, se fue volcando a la guitarra eléctrica y al piano, el instrumento donde muestra mayor fluidez y versatilidad.

Años después, pescando tiburones en Uruguay, Andrés escuchó su primera oferta de trabajo, un grupo musical, ya en sus horas bajas, necesitaba un reemplazo en los teclados, y fue entonces cuando nuestro joven Andrés salió a las carreteras por primera vez. Un tiempo después, tejió su futuro propio, y fue a una audición para entrar en el grupo Raíces, y entre los gritos del Mundial de fútbol, y los tambores del candombe, dio sus primeros pasos en el latin jazz y fue detenido por la policía de la dictadura. Calamaro debutó oficiamlente como músico con el disco de éste grupo: B.O.V. Dombe en el año de 1978.

Probó suerte en boites, con The Platters, tocó con integrantes de una secta religiosa, y allá donde pudiera sentarse a tocar un teclado. Durante su juventud y luego de hacer cortos estudios en derecho empezó a tocar junto a Hector "Zeta" Bosio en una banda local, posteriormente esta banda sería lo que conocemos como Soda Stereo, sin embargo, y gracias a la ayuda de su amigo Alejandro Lerner, en los primeros meses de la década del ochenta, Andrés recibió la llamada que cambiaría su destino, era Miguel Abuelo recién llegado de la isla de Ibiza.

Con Miguel, se formaría la nueva alienación de Los Abuelos de la Nada en la cual encontró su lugar, tan deseado, en el olimpo criollo del rock argentino, eran los primeros años ochenta. Los Abuelos era un combinado de poesía, funky, carretera y armonías, formado por seis músicos de curtido talento y personalidad, entre los cuales estaban el productor y bajista Cachorro López, el cantor de tangos Daniel Melingo y el, ya mencionado, Abuelo... Con los abuelos Andrés alcanzo gran popularidad como compositor, llegando a brindar grandes hits como "Sin Gamulán, "Mil Horas" y "Costumbres Argentinas", aparte de componer muchas canciones más junto a la banda. Mientras tocaba con la banda de Abuelo, el músico participaría en la musicalización de la obra "Tango salsa" de roberto Granados lo que lo impulso a componer cada vez más temas propios, de los cuales algunos eran compartidos con su siempre amigo Augusto "Gringui" Herrera, con lo que para el año de 1984 y aún sin publicar el tercer disco de estudio de Los Abuelos, lanzaría su primer disco solista "Hotel Calamaro" producido por Charly García. Un poco después y ya desligado de los abuelos, Andrés publica un disco algo mas personal, experimental, titulado "Vida Cruel", en 1985. El músico no consigue la fama y popularidad que llevaba junto a los abuelos pero inicia entonces su trabajo como productor de bandas como Los Fabulosos Cadillacs y Enanitos Verdes. Conduciendo su propio programa de radio ("Bienvenidos al Hotel"), conoce a Ariel Rot y conforman una sociedad musical para grabar, entonces, dos discos solitarios de Andrés y salir a las carreteras de Argentina. Esta vez se desinteresan por seguir los cánones musicales de la época y se dedican a su pasión: El Rock n' roll. Junto con grandes músicos y en colaboración estrecha con algunas personalidades salen a la venta en 1988 y 1989 respectivamente los discos "Por Mirarte" y "Nadie Sale Vivo de aquí" con los que Andrés demuestra su independencia y madurez musical, con discos llenos de grandes cosas tanto musical como líricamente, aunque el éxito era mínimo apenas con algunos sencillos como "Cartas sin Marcar". Andrés y Ariel deciden intentarlo en España en 1990 y refundarse como Los Rodríguez, con el recordado Julián Infante, el igualmente querido Guillermo Martín, y un baterista llamado Germán Dukakis.


España:
Debido a que la situación económica en Argentina no era favorable, en la primavera de 1990 decidió partir a España, donde se juntó con Ariel Rot y Julián Infante, dos integrantes del grupo Tequila, para llevar a cabo un nuevo proyecto musical bautizado Los Rodríguez, palabra que tenía un significado español que lo sorprendía (se llama rodríguez al hombre que sigue trabajando mientras la mujer se va de vacaciones con los hijos, esto le da libertad para hacer cosas que no puede el resto del año). Luego de varios años como solista, Calamaro volvía a formar una banda que terminaba su formación con Germán Villela en batería y Daniel Zamora en el bajo. La banda editó tres álbumes en estudio (Buena suerte, Sin documentos y Palabras más, palabras menos) y uno en directo (Disco Pirata). Cabe resaltar que la imagen del grupo era muy sólida, pero Andrés siempre llevo la batuta de lo que fue el éxito de los Rodríguez pues durante la primera década de los noventa logro fortalecer su historia musical como gran exponente del rock argentino y elevarse como un letrista y músico exquisito.

Buena suerte(1991) tuvo mucho éxito en Buenos Aires. Este álbum contenía el tema "Mi enfermedad", este tema es considerado un clásico del rock que a su vez dio la apertura radial a los Rodriguez en muchos paises de sudamerica.

Luego de Buena Suerte, llegó el segundo CD,"disco pirata" donde se encontraban presentaciones en vivo y gran material.


El tercer disco llamado Sin documentos sale a la venta en 1993, y junto a el vendrían dos de las canciones mas importantes de la banda: Dulce Condena y Sin documentos, esta última es una canción que se la podría considerar el éxito más grande que compuso Andrés. La combinación de la melodía, la letra y la rítmica la hacen sencillamente espectacular.

El cuarto disco, Palabras más, palabras menos (1995), fue el mayor éxito de la banda. Los llevó en varias giras por España y Latinoamérica y los colocó en la cima del rock en español, siempre buscando una nueva estética e incorporando sonidos distintos al rock como el flamenco y la rumba. Dentro de este disco se encontraba la canción "Mucho Mejor", una de las más populares de la banda. Además también contenía otro compuesto por Joaquín Sabina y Andrés, "Todavía una canción de amor". Entre otras se puede encontrar la canción Para no olvidar, otro de los clásicos de la banda, una canción con estilo flamenco y letra bien calamarense. La milonga del marinero y el capitán, Aquí no podemos hacerlo (con ritmo reggae) y 10 años después son otras de las muy buenas canciones que hicieron de ese CD de los mas importantes del Rock español. Andrés Calamaro no podía contener su capacidad creativa, y al mismo tiempo que tocaba con Los Rodríguez seguía componiendo. Es así como editó los dos volúmenes de la serie Grabaciones encontradas, que incluyen, tal como refleja su título, grabaciones encontradas en baúles, muebles de la casa de sus padres y temas en los cuales el músico es acompañado por personajes como Luca Prodan, vocalista de Sumo. Entre ellas destaca "Buena suerte y hasta luego", canción que Andrés reserva en sus recitales a sus seguidores mas acérrimos ya que no fue en su día un sencillo. En este par de discos se guardaba casi una década de experimentaciones instrumentales que fortalecían mas la imágen de un gran artista lleno de capacidad creativa, estos dos discos saldrían a la venta en 1993 y 1996 respectivamente. Cabe resaltar también la participación que tendría Andrés en la banda sonora de la película Caballos Salvajes en 1995.

Pero la actividad con Los Rodríguez continuaba a un ritmo feroz. Hicieron Palabras más, palabras menos en 1995 y un año después la agrupación decidió sepa...

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