Anuncio de los administradores de la era cristiana


Respuesta
En los momentos sombríos, Yo seré tu luz.

En los momentos de tristeza, seré tu alegría.

En los momentos de lucha, seré tu liberación.

En los momentos de debilidad, te infundiré fuerzas.

En los momentos de incertidumbre, Yo seré tu explicación.

En momentos de duda, seré fe para ti.

Y algo más importante todavía: soy amor para ti. Te amo y te perdono.

No te desanimes, pues; no te descorazones.

No mires atrás.

No sientas remordimiento por errores o pecados cometidos.

Lo pasado ya pasó.

He cubierto esos errores y pecados.

Lo que era como la grana será emblanquecido como la nieve.

Como está lejos el oriente del occidente hice alejar de ti tus pecados.

Desde el primer momento en que imploras Mi perdón, desde el preciso instante en que clamas a Mí, te concedo Mi perdón.

Por tanto, no hay ya motivo para que sigas preocupándote, temiendo y llevando la carga tú mismo. Colaboración de Gabriel Núñez de León, Gto., México.

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