REFLEXIÓN DE AMOR - Tormenta emocional


Ayer cuando hablé contigo puede observar que estás muy mal, te estas haciendo daño.

En realidad no te puedo culpar por ello, porque he pasado por situaciones parecidas en las cuales no sé qué puedo hacer, donde me encuentro totalmente confundida entre lo que siento y lo que soy capaz de ver por mí misma.

A veces he sentido que la tristeza me confunde y que no soy capaz de ver más allá de lo que está en la superficie, que me cuesta ver las causas de las reacciones y yo misma reacciono en contra de mis principios.

La vida misma toma un ritmo que nos hace imposible andar por la vida entregando flores y hasta sonrisas.

¡Cuántas veces he querido alegrar a alguien y no he podido porque me cuesta sostener mi propia alegría! Ha veces, he pensado que todo lo malo que me sucede es porque tiendo a ser fatalista.

Es más fácil, nadie en realidad puede botarte del suelo, no? y así me evito desilusiones, que cada vez que creo y que siento algo pasa, quizás yo misma, que hace que no pueda mantener mi equilibrio y el de quienes me rodean.

Por esa razón, a veces es más fácil quedarnos en el suelo y hundirnos más porque pensamos que todo lo que hagamos es en vano.

Pero de alguna forma la tormenta pasa y cuando ha cesado deja a su paso solo escombros.

Todo lo que hagamos hoy nos pesa de alguna forma mañana y eso es lo más triste. Yo en mis peores momentos he cometido las peores tonterías, como la última que cometí en diciembre pasado: tomarme dos cajas de pastillas que ocasionaron en mi cuerpo un efecto fatal, que dejará secuelas porque de alguna forma afecte a mi corazón.

Cuando me levanto en la mañana, tengo que tomar mis medicamentos porque soy dependiente de antidepresivos, además de mis medicamentos para controlar mi arítmia
cardiaca, ese error lo recordaré porque estará conmigo toda la vida.

A veces me pregunto quien es en realidad feliz, cada quien crea su mundo, hay muchas personas que son adictas a muchas cosas, para esconder de alguna forma sus frustraciones porque te digo que el alcohol y las drogas no son el único vicio que existe, hay gente que escapa de sus problemas de muchas maneras.

Me tocó aprender de golpe, a veces nos toca darnos de cabeza para reaccionar.

Soy una persona extremista para mi no existe el medio, para todo siempre me voy a los extremos. Estoy aprendiendo a conocerme a ver lo bueno de mi a “Sacarme de golpe de mi misma” porque si no aprendo a quererme estoy perdida.

Por ahora estoy empezando algo nuevo y no tengo miedo al fracaso si me va mal y si me toca volver ha empezar de nuevo no voy autodestruirme.

Se que lo que te puedo decir en este momento te resulte inútil, pero aquí en Panamá a cientos de kilómetros de distancia hay una persona que quiere que te levantes de donde estés, porque aunque tu ya no creas en ti y sientas que no vales nada. Yo si.

Deja de ser como eres ahora y convierte en lo que eres. Porque ese no eres tu para nada.

Anoche no podía dormir. Mi mente estaba tan lejos, tan distante pensando donde estarás, que estabas haciendo, con que clase de amigos, porque realmente no creo que sean amigos.

Porque razón no hay nadie con lucidez para entrar en ti y darte una mano.

A veces uno se siente impotente sin poder ayudar. En estos casos el mejor amigo es Dios pero a veces nos sentimos tan mal que creemos que ni siquiera merecemos que él nos tome en cuenta.

El es el mejor amigo porque a diferencia de un amigo, él no critica, no señala, no culpa, solo calla porque espera que descubramos que la salida se encuentra en nosotros mismos.

Creo que escribo mucho pero escribir resulta a veces el mejor escape. Yo escribo lo que siento. A veces tomo una pluma y unas páginas simplemente escribo hasta vaciar todo y me siento mejor.

Héctor Alfredo Álvarez Castillo a pesar de todo lo que me has lastimado te amo. Te acuerdas de esto te quiero…

¿Hasta donde? Hasta el cielo, las estrellas y el infinito.

Autor desconocido

Colaboración de Yenizel
Panamá

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