Si supiéramos



Había una vez. . . hace muchos años, un campesino que volvía a su casa a caballo, luego de haber estado varios días de fiesta en la capital de su provincia. Iba reviviendo los dichosos momentos pasados  e imaginando la alegría que iluminaría el rostro de su esposa y de sus hijos cuando vieran los regalos que les traía, envueltos en una gran maleta. Iba tan ensimismado en sus pensamientos, que no se dio cuenta que una  tormenta se avecinaba. De pronto comenzó a llover torrencialmente , el hombre se empapó hasta los huesos.

-¿Porqué me sucede esto justamente a mí y en este momento? - se preguntaba.
Estaba encolerizado. Mientras continuaba quejándose de su mala fortuna, desde unos arbustos, saltó un ladrón, con el revólver desenfundado. Pálido de terror, el campesino oyó el ¡ click! del percutor, cuando el bandido preparó el arma. Pero no hubo disparo. ¡Algo había sucedido! Sin perder un solo instante, clavó las espuelas a su caballo y pronto estuvo fuera del alcance de su atacante.

¡¡ Que necio he sido !! pensó - " me quejé de que la lluvia estaba arruinando mi regreso a casa. Pero si la lluvia no hubiera  humedecido la pólvora, el tiro hubiera salido y yo habría sido muerto. Nunca hubiera llegado a mi casa para reunirme con mi familia !!

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