Diario de una reflexión...



1. No supongas.
No des nada por supuesto.
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo 
envenenan tu alma y que no tienen fundamento.

2. Honra tus palabras.
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y
si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con
lo que haces.
Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti
mismo.

3. Has siempre lo mejor.
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte
ni arrepentirte de nada.

4. No te tomes nada personal.
Ni la peor ofensa.
Ni el peor desaire.
Ni la más grave herida.

En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese 
alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de él y no 
tuyo.

1 comentario:

  1. Parece una síntesis del libro Los Cuatro Acuerdos del Dr. Ruíz, muy recomendable por cierto.
    Un abrazo y gracias por todo lo que compartes.

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