Dar de Corazón


Hubo una vez un mendigo, que estaba tendido al lado de la calle.
Vió a lo lejos venir al Rey, con su Corona y Capa.
Pensó: Le voy a pedir, y seguramente me dará bastante.
Cuando el Rey pasó cerca, le dijo:
-Su Majestad, ¿Me podría, por favor, regalar una moneda?
Aunque en su interior pensaba que el Rey le iba a dar mucho más.

El Rey lo miró y le dijo:
-¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy tu Rey?.

El mendigo no sabía que responder a la pregunta, y dijo:
-Pero Su Majestad, ¡YO NO TENGO NADA!.

El Rey respondió:
-Algo debes de tener. ¡BUSCA!

Entre su asombro y enojo el mendigo buscó entre sus cosas, y supo que tenía una naranja, un pedazo de pan, y unos granos de arroz. Pensó que el pedazo de pan y la naranja eran mucho, así que sólo tomó 5 granos de arroz y se los dio al Rey.

Complacido, el Rey dijo:
-¡VES COMO SÍ TENIAS!. Y le regaló 5 Monedas de Oro: una por cada grano de arroz.

El Mendigo dijo entonces:
-Su Majestad, creo que acá tengo otras cosas

Pero el rey no le hizo caso y dijo:
-Solamente te daré lo que me has dado con el corazón. Y se marcho.

5 comentarios:

  1. Que rey pendejo. No me sorprendería oír que fue asesinado por la espalda poco después.

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  2. Un poco duro el rey, pero la reflexión queda (:
    Saludos de una bohemia!

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  3. Si las cosas no se dan de corazón, es porque media el interés.
    Saludos

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  4. Es correcto lo que hizo el Rey, no debemos dar lo que nos sobra, si lo hacemos de corazón debemos dar lo mejor

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