El éxito


Debemos tener mucho cuidado con los efectos secundarios del éxito, pues toda supuesta victoria y reconocimiento público obtenido con indudable esfuerzo y tesón, es la mejor y destacada manera de cosechar una desproporcionada y abundante cantidad de indeseables, perturbados e invisibles enemigos, siempre predispuestos a ponerte la zancadilla a la primera ocasión, difundiendo todo tipo de bulos, amenazas, intimidaciones y zafiedades contra tu persona y contra tus creaciones...

Realmente es saludable y muy recomendable asumir que la mejor manera de triunfar y de vivir es intentar que tus conciudadanos y semejantes aprendan a ser libres, rotundamente independientes, eternamente reflexivos, serenamente desconfiados, prudentemente comprometidos...

Hay que mantenerse alertas y dubitativos ante lo que se presenta como verdad y norma. La única manera de aprender a vivir con dignidad y moderada alegría, es ejerciendo la duda siempre, manteniendo distancias con aquellos sujetos que parecen conocer todas y cada una de las claves secretas de las existencias, propias o ajenas...

Creo, sinceramente, que incluso todos debemos dudar, poner en solfa y cuestionar la veracidad, eficacia y validez de cualquier iniciativa y propuesta, noticia, proyecto... incluyendo las que un servidor ofrece habitualmente; pues nadie, verdaderamente nadie tiene y puede expresar las respuestas oportunas, dado que somos unos seres apresados en mil laberintos cambiantes, en miles de espejos inundados de sombras, huecos y manchas.

Es valiente y oportuno reconocer que tampoco podemos disfrutar del sabor de las preguntas, siendo imposible ver el color primero de los misterios, de esas sustancias imposibles y desconocidas, que tan amablemente nos ayudan y permiten seguir andando, soñando, amando, llorando, riendo, abrazando, hablando, callando...



Antonio Marín Segovia

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, es más, traté de cierta manera este tema en mi blog(Esta es la entrada: http://loquelmundonove.blogspot.com/2011/03/el-viejo-el-joven-y-la-confianza.html )Siempre debemos dudar y analizar la situación ya que en cualquier momento podemos vernos sorprendidos por el fracaso procedente de una propuesta en la que has confiado ciegamente.

    Un saludo desde viendo lo invisible

    ResponderEliminar
  2. Muy buenas reflexiones para no dejarse obnubilar por el éxito, matenernos ecuanimes apoya a que el éxito no sea flor de un día. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Creo que ni estamos preparados para afrontar el éxito ni el fracaso.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. El éxito es bastante peor que el fracaso para muchos y digerirlo bastante más difícil.

    Mi línea, el tiempo y el trabajo me impidieron y me impiden venir más a menudo te dejo besos y disculpas

    ResponderEliminar