La lección de la mariposa


Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo. Un hombre se sentó junto a él y observó durante varias horas cómo la mariposa se esforzaba tratando de que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.
Le pareció que ella sola ya no lograría ningún progreso. Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguí agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó unas tijeras y cortó el resto del capullo.

La marposa entonces, salió facilmente. Pero su cuerpo estaba atrofiado, era pequeño y tenía las alas aplastadas. El hombre continuó observándola porque él esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrirían, y se agitarían, y serían capaces de soportar el cuerpo, que a su vez se iría fortaleciendo.

Pero nada de eso ocurrió. La realidad es que la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo deforme y unas alas atrofiadas. Nunca fue capaz de volar. Lo que aquel hombre no comprendió, a pesar de su gentileza y su voluntad de ayudar, era que aquel capullo apretado que observaba aquel día, y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de esa pequeña abertura, era el modo por el cual la naturaleza hacía que la salida de fluidos desde el cuerpo de la mariposa llegara a las alas, de manera que fuera capaz de volar una vez libre del capullo.

En su afán de ayudar, de evitar un esfuerzo, o un sufrimiento, la había dejado lisiada para toda la vida.

Debemos comprender que es necesario el esfuerzo u en ocasiones el dolor para poder crecer y aprender. Podemos ayudar pero no debemos tratar de evitar que cada persona tenga sus vivencias y experiencias que en definitiva son las que nos hacen crecer. Aconseja pero no tomes la vida de los demás como propias, ayuda pero no entorpezcas su crecimiento.

8 comentarios:

  1. bonita reflexion y triste entrada pero real
    Un beso

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  2. Hola, Bohemio, leo todas las entradas, pero algunas veces tengo dificultad para entrar a los comentarios. Llevas toda la razón, un consejo es solo eso un consejo, no una imposición. Puse una entrada nueva.
    Saludos

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  3. Muy buena entrada a veces el ayudar no es bueno
    un beso

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  4. Muy buena reflexión.. a veces queremos ayudar y lo estropeamos..

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  5. Cierto podemos ayudar, pero debemos inviscuirnos y tomar las desiciones de otros, propias...BESOS DE BRUJILLA

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  6. Tantas veces cometemos el error de cortar el capullo de nuestros hijos!!!

    Besos, es muy bonito

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  7. Muy buen mensaje…a veces hay que dejar el curso natural de las cosas para extraer de ello un mejor aprendizaje…

    Bsos

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